El método sísmico de reflexión se
basa en las reflexiones del frente de ondas sísmico sobre las distintas
interfases del subsuelo. Estas interfases (reflectores) responden, al igual que
en la refracción, a contrastes de impedancia que posteriormente se relacionaran
con las distintas capas geológicas. Las reflexiones son detectadas por los
receptores (geófonos) que se ubican en superficie y que están alineados con la
fuente emisora. Dado que las distancias entre la fuente y los geófonos son
pequeñas respecto a la profundidad de penetración que se alcanza (Figura), el
dispositivo experimental soporta que se esté operando en "corto
ángulo"; asegurando así la obtención de reflexiones y, distinguiéndose de
la sísmica de refracción o de "gran ángulo".
Con el fin de conseguir un mejor reconocimiento de la zona de estudio, se realiza un número de disparos mayor y se aumenta la cantidad de geófonos en comparación con los empleados en un perfil de refracción de longitud equivalente. El resultado es un grupo de trazas sísmicas procedentes de todos los tiros que se analizan, se procesan y luego se reordenan en conjuntos de “puntos reflectores comunes” (CMP), los cuales contienen la información de todas las reflexiones halladas (Figura III.7-a). Una vez todas las trazas de un mismo CMP se han agrupado, se suman y se obtiene una traza CMP. El conjunto de todas las trazas CMP constituye la denominada sección sísmica de reflexión que es el resultado final de este método. Una sección sísmica es una imagen del subsuelo en donde las reflexiones se ven en forma de lóbulos negros de mayor amplitud y definen las capas reflectoras que después se asociarán a las estructuras geológicas
El tratamiento de los datos en sísmica de reflexión es más laborioso y delicado que el procesado de refracción3; donde uno de los retos más importantes es conseguir aislar de los registros las reflexiones, eliminando las otras ondas (onda directa, refracciones, ruido, etc.). Esta tarea implica la aplicación de tratamientos multiseñal (filtros, de convoluciones, etc.) que, si no se hacen cuidadosamente, pueden crear artefactos y confundirse con falsos reflectores. Otro punto conflictivo del procesado es que en las secciones sísmicas de reflexión las capas reflectoras están en modo tiempo doble debido a que cada rayo reflejado ha hecho el viaje de ida (incidencia) y vuelta (rebote). A los intérpretes que están acostumbrados a trabajar con secciones sísmicas les es fácil pasar mentalmente del tiempo doble en donde se detecta un reflector a la profundidad que le tocaría (profundidad equivalente), pero en muchos casos se facilita esta tarea automáticamente y se presentan las secciones sísmicas de reflexión convertidas a una profundidad aproximada. Este método es una de las técnicas de prospección geofísica más utilizada debido a que su resultado es una imagen denominada sección sísmica en donde se aprecia la geometría de las estructuras
geológicas
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